En todas las situaciones existe todos los ingredientes en bruto que pueden utilizarse para dar forma a una idea creadora.
Este blog, forma parte de eso, por ello es una herramienta para ser utilizada y compartida.
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miércoles, 26 de marzo de 2014

Saber es tener ...


Saber es tener certeza. La incertidumbre muchas veces puede significar que no sabemos. El conocimiento es poder porque goza de certeza, y la certeza es fuerza. Muchas veces tenemos pensamientos que nos producen miedo, dudas y contrariamente también nos producen amor, sosiego, pero ninguna en realidad nos brinda certeza porque nuestra percepción está sujeta a cambios. Cuando la percepción real esta basada en el conocimiento, en nuestro ser interior siempre nos afirma que la verdad, el saber, la certeza es el camino correcto para nuestro desarrollo. Esas dificultades o incertidumbres proceden del hecho de no reconocernos.
Recordando que reconocer significa"conocer de nuevo" y en la sencillez está lo verdaderamente grande, el conocimiento de uno mismo que procede de nuestro yo interior y siempre goza de certeza. No es lo mismo percibir la verdad, que el conocimientos de conocerla.

  
                                     

sábado, 25 de mayo de 2013

No hay nada que...

No hay nada que perder, solo el tiempo nos conduce al lugar imaginado, en el momento justo.
Solo hay que seguir, dejar que cada cosa suceda y confiar en ti mismo.
Siempre nos acompaña el saber que estamos en el camino correcto, deseado y sentido.
Mirar, aceptar, ver que no hay nada que temer, que esa sabiduría infinita, creada y amada en nuestro interior, nos acompaña, porque como todas las cosas, como la naturaleza, tan sabia y maravillosa, nos muestra, porque cada semilla sabe como llegar a ser árbol...


domingo, 24 de febrero de 2013

Mi cuerpo...párrafos de mi libro...


...Mi cuerpo, tan bello como reflejo de mi alma, es el instrumento permanente de mi viaje, es tan claro como el agua, incansable, domestico, vulnerable, travieso, práctico, inconformista, complaciente en la revolución de contrarrestar el espacio que produce el no escuchar, me despierta sin permiso, provoca mis malos humores y practica el saber del conocimiento.
Confunde el bien y el mal, desea sin permiso y sostiene la quietud de lo que perturba, palidece de miedo, ríe y despierta la voluntad de ser. Sabio desde que nace, fiel al posible engaño, prematuro, indiscreto, convaleciente, espera en la quietud de las más informales de las esperas, proporciona una inimaginable línea de sentimientos que embarga los motivos de una conmoción, que provoca la insatisfacción de los movimientos inquietos al paso del tiempo.
Si escuchara, mis lastimadas ocasiones, desde la primera postura, caída al abismo que perdura en la estreches de la practica del bien que sobrepone al sufrimiento constante, llevaría a la penosa costumbre de no imaginar otro desencuentro.
Me acompaña, se desplaza sin saber en los resultados, conmueve toda mi estructura hasta saciar la bondad de ser completo. Vacío, con la regla de convencer el grado de locura que impone el darse cuenta.
A lo mejor resulta que darse cuenta, es un tiempo precioso que no confunde la insatisfacción de crear un estilo no verbal, pero tan tangible como el sonido del silencio...