Existe una conexión íntima entre tus pensamientos y el sentir de tu yo interior. Se trata de algo mas que una simple conexión, en realidad es lo mismo. La manera en que cada una se manifiesta es distinta, pero el contenido es exactamente lo mismo.
Simplemente quiero destacar que la cuestión entre nuestros pensamientos y nuestro yo interior, es un resultado de felicidad, sentimientos, amor. No trato de definir a la felicidad ni de determinar los medios para alcanzarla. Sencillamente nos alegremos de aceptar que podemos descubrir lo que ésta es.
En todas las situaciones existe todos los ingredientes en bruto que pueden utilizarse para dar forma a una idea creadora.
Este blog, forma parte de eso, por ello es una herramienta para ser utilizada y compartida.
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lunes, 13 de enero de 2014
jueves, 5 de diciembre de 2013
Cuando escuchas a ...
Cuando escuchas a tu yo interior, la identificamos como un estado de serenidad y una absoluta seguridad. Es muchas veces ese espacio que por un instante sentimos que realmente existe. Trata de establecer con la parte de tu mente donde la quietud y la paz reinan en su totalidad. Todos los pensamientos puestos y lleno de confianza, sabiendo que al hacer esto estamos conectados con nuestra verdad, con el amor y la claridad de los sentimientos en nosotros. Escucha en profundo silencio, permanece quieto y abre tu mente. Ve mas allá de todos esos pensamientos y descubre ese vinculo con tu ser.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Necesitamos esos momentos...
Necesitamos esos momentos donde encontrarnos, ese silencio, el espacio donde creamos y nos preguntamos. Limitarnos simplemente a hacer una pregunta. No trates de contestarla, trata simplemente de recibir la respuesta tal como se te de.
Cuando te preparas para ese instante donde tu solo eres tu propia conexión, donde sientes que estás listo para escuchar, sabrás cual es la respuesta.
No es difícil, muchas veces somos nosotros que ponemos las trabas que nos llevan a la confusión, al principio dudamos, pero con confianza, humildad, poco a poco todo aparece con claridad, sin esfuerzo, todo nace del corazón, del amor en nuestro yo interior que nos abre a un mundo con decisión y que todo es natural. Si crees en ese instante, se hace posible, por que estas dispuesto a escuchar.
Cuando te preparas para ese instante donde tu solo eres tu propia conexión, donde sientes que estás listo para escuchar, sabrás cual es la respuesta.
No es difícil, muchas veces somos nosotros que ponemos las trabas que nos llevan a la confusión, al principio dudamos, pero con confianza, humildad, poco a poco todo aparece con claridad, sin esfuerzo, todo nace del corazón, del amor en nuestro yo interior que nos abre a un mundo con decisión y que todo es natural. Si crees en ese instante, se hace posible, por que estas dispuesto a escuchar.
lunes, 28 de enero de 2013
Hay una conexión...
Las cosas en las que más facilmente creemos son aquellas que podemos ver.
Cuando las cosas, elementos, cuerpo, objeto están conectados entre sí, somos capaces de ver, oír, tocar o saborear, entonces no nos resulta nada difícil creer en las mismas. Nos percatamos de la conexión que existe entre nuestras acciones y nuestra capacidad de movimiento.
Sin duda sabemos que existe esa conexión invisible, una energía, que muchas veces no necesitamos ver, solo tenemos que creer que se encuentra ahí, oculto, silencioso, pero aceptamos que existe y creemos en el funcionamiento, con todo el proceso existente.
Por consiguiente, podemos alcanzar un punto de vista, en el que ya no resulta tan difícil creer en la conexión, existe aunque no tenga forma, ni se pueda palpar, solo sentir, y su presencia nos representa un estado que nos desafía nuestras acciones y pensamientos.
Cada idea responde a una forma que podría ser comprendida, en vez de necesariamente vista a través de los ojos.
Nos permite comenzar un proceso de despertar y ver, esa conexión la podemos utilizar para que nuestra capacidad de pensar y de ser, para volver a dar forma y sentido a nuestras vidas.
Cuando las cosas, elementos, cuerpo, objeto están conectados entre sí, somos capaces de ver, oír, tocar o saborear, entonces no nos resulta nada difícil creer en las mismas. Nos percatamos de la conexión que existe entre nuestras acciones y nuestra capacidad de movimiento.
Sin duda sabemos que existe esa conexión invisible, una energía, que muchas veces no necesitamos ver, solo tenemos que creer que se encuentra ahí, oculto, silencioso, pero aceptamos que existe y creemos en el funcionamiento, con todo el proceso existente.
Por consiguiente, podemos alcanzar un punto de vista, en el que ya no resulta tan difícil creer en la conexión, existe aunque no tenga forma, ni se pueda palpar, solo sentir, y su presencia nos representa un estado que nos desafía nuestras acciones y pensamientos.
Cada idea responde a una forma que podría ser comprendida, en vez de necesariamente vista a través de los ojos.
Nos permite comenzar un proceso de despertar y ver, esa conexión la podemos utilizar para que nuestra capacidad de pensar y de ser, para volver a dar forma y sentido a nuestras vidas.
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